GOTTFRIED FEDER Y SU VIGENCIA ACTUAL, por Eduardo Núñez

Gottfried Feder (Würzburg, 27 de enero de 1883 – Murnau, Alta Baviera, 24 de septiembre de 1941) fue un ingeniero y político alemán nacido en una familia de la clase media con tradición en el servicio civil. Realizó sus estudios secundarios en Ausbach y en Munich, y su carrera en las universidades de Múnich, Charlottenburg y Zurich. Estudió ingeniería civil en la Universidad Humboldt de Berlín, graduándose en 1905, y especializándose en la técnica del hormigón armado, y en 1908 se unió en Munich a una empresa de construcción como socio y gestor (Andermann & Cie.). Como ingeniero civil, Feder realizó diversos trabajos en Alemania y en otros países, sobre todo en Bulgaria. Antes y después de la Gran Guerra– para la cual no fue llamado por razones médicas – continuó con su carrera profesional dentro y fuera de Alemania. A partir de 1917 se dedicó plenamente al estudio de la política económica y financiera. Durante 1917 y 1918 desarrolló una teoría económica y financiera que le daría reputación como teórico en el periodo de posguerra: la ruptura de la esclavitud del interés del dinero, que sería publicada en 1919 a modo de manifiesto. En este manifiesto, Feder proclamaba como insoluble el problema social a menos que fuera abolida la servidumbre del interés que devenga el capital, siendo el interés, a juicio de Feder, innecesario para dar ocupación, mientras que el trabajo, inversamente, produce el capital. Llegó así a convertirse en uno de los especialistas en temas económicos más revolucionarios de su tiempo, ocupándose en sus trabajos del problema de la banca, la especulación y el dinero. Su teoría era, esencialmente, la demanda de la ruptura del ciclo de intereses en la sociedad capitalista-industrial mediante la abolición de todo pago de intereses y la nacionalización de los bancos y las bolsas. Feder no se oponía al capital y la propiedad privada como tales, pero quería vincular ambos elementos al mérito individual y a la obligación social, dando prioridad al Estado donde los intereses públicos lo requirieran. Feder distinguía entre capital «rapaz» y capital «productivo», identificando el primero de ellos como el supuesto capital comercial y financiero internacional. Por tanto, tras 1918, Feder dejó sus negocios para dedicarse a propagar sus puntos de vista entre los círculos nacionalistas y grupos völkisch en Múnich y otras partes de Alemania, principalmente mediante ponencias públicas, pero también escribiendo artículos en periódicos y revistas nacionalistas. Incluso participó en cursos de formación para la Reichswehr en Munich por invitación del Capitán Karl Mayr.

Gottfried Feder en 1930 con emblema del Partido.

En septiembre de 1919 se unió al Deutsche Arbeiter Partei (DAP), prácticamente al mismo tiempo que Hitler, el cual gustó de las teorías de Feder y se vio fuertemente influido por ellas, tanto que los puntos 10 y 11 del programa del NSDAP llevan claramente la influencia de Feder, como podemos ver:

Punto 10. El primer deber de todo ciudadano debe ser trabajar tanto física como espiritualmente. Los actos de los individuos no deben contradecir los intereses de la comunidad, sino que deben estar encaminados en general hacia el beneficio de todos. Por consiguiente, pedimos:

Punto 11. La abolición de todas las rentas no basadas en la producción, y el fin de la esclavitud por deudas (intereses).

Ejemplares originales en una exposición de Múnich.

Normalmente los textos no literarios, sino de ensayo, escritos hace más de un siglo no suelen tener ya una aplicación actual, aunque sí una enseñanza genérica, y un interés histórico. Ya solo estas dos cuestiones justifican de sobra el estudio de estos textos. Pero si hay algún ensayo escrito hace más de un siglo que hoy sea de singular actualidad y aplicación, sin duda sería éste de Gottfried Feder, que aborda una economía libre de la usura y el dominio del capital financiero. El “Manifiesto contra la usura y la servidumbre del interés del dinero” se escribió en 1918, hace ya más de un siglo y sin embargo es precisamente el centro de la actualidad, el eje de toda solución contra el sistema actual progresista y capitalista, pues es la respuesta adecuada al pecado mortal de nuestra sociedad del siglo XXI. Parece mentira que hace ya un siglo se adivinara cómo el mundo iba a ser esclavo de la usura, del interés financiero y de sus brutales consecuencias ya que la abolición de la usura y del interés del dinero es clave para una economía de éxito.

Por tanto, Feder influenció a Hitler en sus años de juventud siendo en 1919, uno de los líderes del Partido de los Trabajadores Alemanes (el DAP, precursor del NSDAP), y muy activo durante los primeros años de la fundación del NSDAP. Feder se había unido al partido incluso antes que Hitler.

Adolf Hitler, Joseph Goebbels y Gottfried Feder durante una concentración del NSDAP en Núremberg en 1927.

En 1919, Alemania estaba quebrada, humillada por la guerra y atrapada en una profunda crisis económica y política. En ese escenario apareció Gottfried Feder, quien publicó su famoso manifiesto contra lo que denominaba la “servidumbre del interés”. Su argumento era explosivo: Quien controla el dinero termina teniendo una enorme capacidad para influir sobre la economía y, por extensión, sobre la política. Feder atacaba el poder del capital financiero y defendía que el crédito debía estar subordinado a la producción y al interés nacional. Un ejemplo de ello es el de la familia Rothschild, la cual había tenido una enorme importancia en la banca europea durante el siglo XIX, especialmente desde Frankfurt. Y a pesar de ser los Rotschild coetáneos de Carlos Marx, éste nunca les atacó de sus escrito.  De ahí la necesidad de cuestionar el poder de las finanzas. La pregunta interesante permanece: ¿Quién debe controlar el dinero: el mercado, los bancos, el Estado… o la sociedad? Porque cuando el dinero adquiere demasiado poder, la discusión deja de ser solamente económica, y se convierte en una discusión sobre poder. Por ello, las ideas socialistas de Feder forjaron la idea de la “abolición de la servidumbre impuesta por el interés del dinero“, una de las principales ideas económicas de los 25 puntos del programa del NSDAP que se presentó en el año 1920.  Su ideario y sus posiciones anticapitalistas quedaron plasmadas en diferentes publicaciones, libros y artículos sobre temas económicos, en los que trata los aspectos básicos del problema de la servidumbre al dinero, que a la postre es la clave y la solución del problema social, que exige de cada cual una decisión terminante: El servicio a la comunidad y al pueblo o el enriquecimiento ilícito e ilimitado privado, descubriendo a las altas finanzas como dirigentes de la política económica mundial.

Postal de Heinrich Hoffmann del grupo «Congreso del Partido del Reich en Núremberg 1927» que muestra a Adolf Hitler, Gottfried Feder y Arthur Dinter en el centro, flanqueados por Goebbels y Hühnlein. Firmas de Adolf Hitler, Rudolf Heß, Hermann Esser, Joseph Goebbels, Gottfried Feder, Alfred Rosenberg, F.X. Schwarz, Julius Streicher, Arthur Dinter y Adolf Hühnlein, En el borde está escrito «¡Somos Alemania!»

Sus siguientes aportaciones para con el partido durante el periodo 1920 a 1921 se limitaron a la exposición de discursos por Munich, mientras al mismo tiempo trataba de desarrollar su Liga Alemana de Lucha para la Ruptura de la Esclavitud del Interés, que había fundado en enero de 1920, la Deutsche Kampfbund, llevando a cabo una campaña contra la usura. Sin embargo, él se veía a sí mismo como un pionero del NSDAP que había hecho una contribución crucial a su ideología. Y así, siendo miembro del NSDAP, redactó el programa de los 25 puntos del Partido, donde plasmó su concepción económica. Feder es el autor de “El programa nacionalsocialista”, texto oficial del NSDAP, y del “Manifiesto contra la usura y la servidumbre del interés del dinero”. En 1922, el programa fue aprobado por la Asamblea del NSDAP reunida ese año, y de cuyo comité formaba parte como uno de los primeros siete miembros del partido. Feder sería más tarde Presidente de la Comisión Técnica Económica del Departamento Político del NSDAP. Feder fue, por tanto, el precursor del principio de «romper la esclavitud de los intereses del dinero», que ejerció una fuerte influencia sobre el Programa de los 25 puntos del NSDAP, siendo éste el punto número 11 de dicho programa («Abolición de los ingresos sin trabajo y sin esfuerzo, ruptura de la servidumbre de los intereses del dinero»), y que fue recogido en su “Manifiesto contra la usura y la servidumbre del interés del dinero”, libro escrito en 1918. El Punto 11 del Programa del NSDAP dice exactamente: “Exigimos la abolición de todo ingreso no conseguido por medio del trabajo. Abolición de la servidumbre impuesta por incuestionables atribuciones del Parlamento políticamente centralizado sobre toda la Nación y sobre su organización; y formación de cámara representando a las clases y profesiones, con el propósito de poner en práctica en los diversos Estados de la confederación las leyes generales promulgadas por la Autoridad”.

En 1923, Hitler tenía previsto darle el cargo de Ministro de Economía en el gobierno provisional que resultaría del putsch de noviembre, pero el fracaso del putsch de Munich le hizo escapar a Checoslovaquia. En mayo de 1924 fue elegido para el Reichstag, el parlamento alemán, como representante del Movimiento de la Libertad de la Gran Alemania, y en febrero de 1925 se unió al renacido NSDAP, siendo elegido para ser uno de sus primeros tres representantes. Fue designado jefe del Consejo del NSDAP de Economía del Reich en noviembre de 1931. Durante el Tercer Reich, Feder acumuló una serie de puestos: Secretario de Estado en el Ministerio de Economía en 1933, cargo que ocupó hasta diciembre de 1935 y, en marzo, también Comisionado del Reich para Política de Urbanización; y también fue presidente de la Asociación del Reich de Tecnología Alemana. Feder fue diputado del NSDAP en el Reichstag entre 1924 y 1936. Fue también Secretario de Estado para el Ministerio de Asuntos Económicos (1933-1935), miembro de la Academia Alemana de Derecho (1933), profesor honorario de la Escuela Técnica de Berlin desde 1934, y Comisario Político del Reich para la Asamblea Legislativa en el Comisionado del Reich para Política de Urbanización entre 1934 y 1935. También fue presidente de la Asociación del Reich de Tecnología Alemana. Fue editor de las revistas semanales “Die Flamme”, “Hassenhammer”, y “Deutsche Wochenschau”, así como el creador de la “Biblioteca Nacionalsocialista”. Dentro de la colección de textos esenciales de la Biblioteca Oficial del NSDAP para la formación de los afiliados al Partido, “Das Program der NSDAP”, de Feder, constituye el texto número 1. Ideólogo del nacionalsocialismo en lo económico y financiero, Gottfried Feder fue Secretario de Estado en el Ministerio de Economía del III Reich a partir de julio de 1933. Del “Das Program der NSDAP”, se habían publicado 350.000 ejemplares en 1933. Un año después de la aparición de la primera edición del Programa en 1927 ya fue necesaria una cuarta edición, y tan solo 5 años después de que el NS tomara el poder, en 1938, salió el ejemplar número 985.000, una cifra elocuente por si sola. “El Programa del NSDAP y su base ideológica”, de 1927, es un documento importante para el estudio histórico del NS.

Feder con uniforme del Partido.

Feder poseía una fuerte influencia de la escuela de geopolítica de Munich cuando afirmaba que los granjeros y la agricultura eran de importancia primordial para Alemania. En el «Manifiesto oficial del Partido» del 6 de marzo de 1930, escribió que «Ante todo, es importante la colonización fronteriza en el Este. Pero ésta no puede ser efectuada únicamente mediante la creación de fincas rurales, sino a través del desarrollo de pueblos con poder adquisitivo en combinación con un reagrupamiento de los establecimientos industriales.

A partir de 1936, Feder se alejó de la vida política, y se dedicó exclusivamente a la docencia como profesor de economía en el Colegio Técnico de Berlín donde había sido estudiante antes de la Gran Guerra.

La pregunta que se harán muchos es por qué si Feder era NS, no fue nombrado ministro de Economía sino que para tal cargo se nombró a un economista que no era del Partido, Hjalmar Schacht. Feder mantenía fuertes críticas al capitalismo, solicitando que fuera abolido. Y era más un teórico que un técnico. En cambio, Schacht sí era un economista experto.

Hjalmar Schacht (1877-1970) político y financiero alemán, ampliamente considerado como un brillante economista, fue Director del Banco Central de Alemania (Reichsbank) de 1923 a 1930, Ministro de Economía del Tercer Reich de agosto de 1934 a noviembre de 1937, Plenipotenciario General para la Economía de Guerra de mayo de 1935 a noviembre de 1937, y Ministro sin cartera de 1937 a 1943. Al igual que el economista británico John Maynard Keynes, Schacht abogó por la creación controlada de dinero por parte del Banco Central para combatir las tendencias deflacionarias y financiar programas de trabajo.

Hjalmar Schacht.

Pero Feder fue la verdadera mente detrás de la economía NS, y así es reconocido como el padre de la economía NS. El término economía nacionalsocialista o economía del Tercer Reich se refiere al conjunto de estrategias económicas aplicadas durante el III Reich. La economía NS no siguió doctrina alguna, su único objeto era aumentar la productividad al servicio de la sociedad, pues cualquier sistema económico que fuese adoptado, independientemente de su origen o de sus dogmas teóricos, era valorado de acuerdo a sus resultados en la práctica. De modo que, si bien puede decirse que la economía NS era una economía ecléctica, que tomaba de cada idea lo más provechoso para la sociedad, la esencia de la economía del Tercer Reich se resume en tres puntos básicos:

  • Abolición del interés del dinero.
  • Sustitución del patrón-oro por el patrón-trabajo (también llamado patrón-riqueza).
  • El bien de la comunidad debe ser antes que el bien personal. El bien común antes que el propio.

Feder, considerado el padre de la economía nacionalsocialista, en su obra “Manifiesto para el quebrantamiento de la servidumbre del interés del dinero” dedicó un estudio específico al interés del dinero y por qué éste constituye un gran mal para un país. Veamos algunas de sus afirmaciones:

“La ruptura de la esclavitud del interés a la que está sometido el trabajo productivo en todos los ámbitos profesionales le devolverá a éste la posición primordial que le corresponde. El dinero será nuevamente reducido a su única función legítima: la de servir en la inmensa empresa de nuestra economía nacional. Volverá a ser lo que realmente es: un indicador del trabajo realizado, y con ello se allanará el camino hacia una meta más elevada: el rechazo de la desenfrenada codicia financiera de nuestra época”.

“La tesis del préstamo a interés, afirma Feder, es «el invento diabólico del gran capital. Sólo ello posibilita la indolente vida de zángano de una minoría de poderosos del dinero, a costa de los pueblos creadores y de su capacidad de trabajo; es ella quien ha llevado a la sociedad a vivir contrastes abismales. El quebrantamiento de la servidumbre del interés del dinero significa la restauración de la libre personalidad, la salvación del hombre de la esclavización. El capital prestamista es tan infinitamente superior frente a todo gran capital industrial (dedicado a la producción), que las grandes potencias del dinero sólo pueden ser enfrentadas eficientemente mediante el quebrantamiento de la servidumbre del interés del capital prestamista”.

Adolf Hitler y Halmar Schacht.

Feder afirmaba: «Las finanzas deben estar al servicio de la comunidad. Los plutócratas no deben formar un Estado dentro del Estado. En el área de la política social nuestro principio debe ser: el bien general es la ley suprema.»

“El quebrantamiento de la servidumbre del interés del dinero es la exigencia central y el único camino posible para liberar a la humanidad trabajadora del yugo del capital financiero.”

«La única cura, la cura radical para sanar a la humanidad sufriente, es romper las ataduras del afán de lucro».

Hjalmar Schacht durante un juicio en el 47.

Feder dice en su explicación del programa nacionalsocialista que el Estado sin impuestos no es una utopía y que puede demostrarse numéricamente su posibilidad. Y estudia y demuestra la probabilidad científica del Estado sin impuestos. Sin embargo, decía Jordi Mota que él era contrario a la idea de un Estado sin impuestos aunque fuera posible porque consideraba que los impuestos son una contribución de los ciudadanos al Estado similar a la cuota de un militante afiliado a un partido político.

Y como directrices de la política financiera NS, Feder describe las siguientes:

  1. Supresión de todo impuesto destinado a pagar intereses de deudas.
  2. Los impuestos son admisibles para cubrir los gastos improductivos, siempre que para ello no bastasen los ingresos procedentes del dominio fiscal (ferrocarriles, correos y telégrafos, montes públicos, minas, etcétera).
  3. Para necesidades especiales y extraordinarias, sobre todo para atender a los gastos de guerra, se recurrirá a los impuestos directos e indirectos.
  4. Los impuestos directos sobre la propiedad inmueble se admiten con nueva graduación; con mínimo de exención y consideración especial de las familias con hijos y otras cargas.
  5. Los funcionarios públicos estarán libres de impuestos, y los que estén casados tendrán bonificaciones especiales.
  6. Los impuestos indirectos, en tiempos normales, se aplicarán a los objetos de lujo, a su producción y a los consumos de masa no saludables (tabaco, alcohol, etc.). Los demás impuestos indirectos que hoy gravan a la gran masa popular, hay que evitarlos (azúcar, cerillas, sal, gaseosas, gas y electricidad, etcétera).
  7. Las ganancias extraordinarias de guerra hay que revisarlas, con distinción entre las ganancias de coyuntura y las del trabajo simplemente.
  8. Desgravación del impuesto de timbre y de tasas que dificultan la disposición de los bienes, siempre que ésta, no vaya contra el interés general. En esta categoría quedan comprendidos también los impuestos sobre herencias y donaciones.

No se puede hacer la crítica de tal orientación sobre bases experimentales porque no han sido llevadas a la práctica estas directrices. Teóricamente, no obstante, puede afirmarse que tal orientación, de realizarse, representaría la mayor revolución financiera que en materia de Hacienda hubiese conocido el mundo. Lo que más salta a la vista en esto es la notable desgravación de la carga tributaria. ¿Cómo podría un gran Estado moderno cubrir sus necesidades mermando tanto los ingresos? A ello contesta Feder que, suprimidas las deudas, el problema se reduce notablemente, y entonces el Estado cumpliría su misión verdadera, o sea, la de proteger la propiedad de sus súbditos y fomentar las riquezas rurales del país en beneficio de todos y no absorber el dinero de los particulares para perpetuar la economía de la deuda.

Cartel de época que señala la importancia del socialismo interclasista y la camaradería entre las distintas clases de trabajadores.

Gottfried Feder murió en Murnau (Alta Baviera) el 24 de septiembre de 1941 cuando la puesta en práctica de sus teorías se vio truncada por la guerra, y sin llegar a sufrir la derrota alemana.

El mejor homenaje es que 85 años después de su muerte, sus ideas y principios socialistas y anticapitalistas sigan estando vigentes hoy.

E.N.

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