Las granjas de propietarios blancos ya no podrán exportar a destinos como Gran Bretaña o la Unión Europea. Las nuevas regulaciones publicadas en el boletín estatal por el gobierno sudafricano anti blanco, exigen que los agricultores cumplan con las leyes de «empoderamiento económico de los negros» para obtener un permiso para exportar productos agrícolas a Europa. Las granjas bóer quedaran afectadas por esta nueva medida represiva contra la comunidad de granjeros y propietarios que más asaltos y asesinatos reciben. No hace falta decir que estas medidas xenófobas y discriminatorias contra la comunidad bóer no están siendo condenadas en el incumplimiento de los sacrosantos Derecho Humanos.
Los productos afectados por estas nuevas leyes anti-blancas incluyen: leche, nata, mantequilla, frutas, frutos secos, azúcar, mermeladas, purés de frutas, zumos de frutas, levadura, uvas de mesa y vino. Muchas de las granjas bóer exportan estos productos de gran calidad y el Gobierno pretenden sustituirlos por los productos de los nuevos propietarios negros.
Las exportaciones agrícolas de Sudáfrica se valoraron el año pasado en 240.000 millones de rands (casi 13.000 millones de dólares). El 20% de estas exportaciones se dirigieron a la UE. Sólo se excluyen las empresas agrícolas con una facturación anual inferior a 10 millones de rands (530 000 dólares); la mayoría de los exportadores agrícolas producen valor en una escala mucho mayor que ésta.
La sustitución étnica que se está llevando adelante en Sudáfrica, pasa también por la previa sustitución técnica y cultural. Un genocidio lento pero continuado que todos los medios callan y pretendidamente silencian.
Manu Beramendi
