Nacionalistas griegos, seguidores del antiguo Amanecer Dorado, convocaron una reunión militante de honor y memoria en el decimo aniversario de los asesinatos de Giorgos Fountoulis y Manolis Kapelonis en Atenas.
El 1 de noviembre de 2013, dos personas montadas en una motocicleta Honda con un casco blanco y negro estacionaron muy cerca de las oficinas locales de Amanecer Dorado en el barrio de Neo Heraklion en Atenas.
Los desconocidos se acercaron a un grupo de camaradas que hacían tareas de vigilancia por la zona, abriendo fuego contra ellos y saliendo a toda prisa de la escena. En el lugar, los policías antiterroristas recogieron 12 cartuchos de 9mm de una pistola tipo Zastava. Según varios testimonios, a aproximadamente 25 metros del lugar del ataque había otro vehículo, que presuntamente era un equipo de apoyo de los tiradores.
El camarada Giorgos Fountoulis murió en el acto, Manolis Kapelonis murió poco después de su traslado en la ambulancia, mientras que la tercera víctima, Alexandros Gerontas, fue sometida a múltiples operaciones y finalmente sobrevivió. Alexandros Gerontas fue condecorado personalmente por el Presidente Michaloliakos en el octavo congreso del Partido.

En un principio, se dijo que, el ataque fue una represalia por el asesinato del antifascista Pavlos Fyssas durante una trifulca callejera tres semanas antes, a manos del miembro de Amanecer Dorado, George Roupakias. En este caso, no fue una muerte buscada, la pelea se fue de las manos, mediando armas blancas de por medio. Este lamentable suceso solo fue la excusa, ya que las peleas callejeras con el futbol de fondo eran continuas en aquella convulsa Atenas, ahogada por la delincuencia y la crisis económica del momento.
Supuestamente, un comando que se hacía llamar Fuerzas Revolucionarias Populares Combativas, grupo que hasta ese momento no había realizado ninguna acción, y a día de hoy, diez años más tarde, no se ha vuelto a saber nada de ellos… reivindicó el atentado de los dos camaradas. Un anónimo confirmó la supuesta autoría por teléfono a unos periodistas, avisando que habían depositado una tarjeta de memoria en un sobre en el Monumento a la Resistencia Nacional de Atenas, dedicado a los más de 200 griegos que murieron durante la Segunda Guerra Mundial. En esta memoria había un comunicado que comenzaba con una cita del anarquista español Buenaventura Durruti, en la que denunciaba que ningún gobierno quiere realmente combatir el fascismo. Así, reivindicaron la «ejecución política» de los dos activistas de Amanecer Dorado en represalia por el asesinato del rapero Pavlos Fyssas. La Policía no realizó ningún comentario sobre este comunicado ni sobre su autenticidad y tampoco capturaron a los pistoleros, ni ofrecieron más datos al respecto.
A su vez, en un comunicado que Amanecer Dorado publicó, aseguró que fue «un golpe a ciegas en que los criminales tenían la intención clara de ejecutar a cualquiera que se encontrase ante la oficina de Amanecer Dorado».
Es importante recalcar que, el comunicado antifascista señalaba duramente al gobierno griego como «culpable del avance del fascismo» en Grecia, librando al propio Gobierno de toda sospecha. No han sido pocos los que han señalado al gobierno de Antonis Samaras, del partido liberal Nueva Democracia, de ser artífice del atentado y los pistoleros solamente dos mercenarios que escaparon del país desde el aeropuerto (la moto robada con la que huyeron fue encontrada abandonada en el aeropuerto).

¿Qué nos hace pensar a todos que fue el propio sistema quien liquido a los camaradas Giorgos y Manolis? El primer ministro Samaras prometió personalmente al sionista Barack Obama en una visita a los Estados Unidos de América “voy a erradicar a Amanecer Dorado”. También fueron Koutsoubas y Tsipras de Syriza, quienes afirmaron a sus seguidores: “Entendemos que el fascismo no morirá por sí mismo”. En el Parlamente griego eran habituales las consignas contrarias al Partido: “¡los fascistas no van a sobrevivir!”. Incluso el centroizquierda de Evangelos Venizelos y Fotis Kourelis, exigieron con urgencia en varias ocasiones “acabar con los nazis”. A los camaradas Giorgos y Manolis los mató el Sistema.
NO DEJAN DESCANSAR A LOS MUERTOS
En este decimo aniversario, nacionalistas griegos han convocado un servicio honorifico en memoria de los dos camaradas asesinados: “Diez años después tenemos que estar todos ahí, para levantar un muro contra la multitud antifascista que se reunirá para manchar la memoria de nuestros hermanos, para que comprendan una vez más que ni las balas, ni las cárceles, nadie doblega a los nacionalistas.”

Los grupos antifascistas no han tardado en mover ficha, solicitando con nombre falso una reunión en un centro social del barrio de Neo Heraklion, alegando que lo necesitan con fines culturales. En realidad, estaban preparando una asamblea antifascista cuyo tema de discusión era la cancelación del homenaje de los dos asesinados.
Por su parte, los patriotas griegos realizaron una caravana informativa lanzando octavillas en las zonas de Kolonos y Sepolia, convocando a todo el mundo al homenaje. De cara a la cita, un pequeño grupo reparó el memorial que se levantó con el rostro de los dos camaradas, y que de forma continúan profanan los grupos antifascistas.



Pocos días antes del 1 de noviembre, en el centro cultural (Vila Stella) a Keerfa, en los suburbios del norte, acabaron organizando un acto-debate antifascista sobre la cancelación del homenaje y la retirada del memorial. Los patriotas hicieron acto de presencia en la entrada del centro social repartiendo y tirando octavillas.

Mientras al rapero antifascista Pavlos Fyssas el ayuntamiento le dedicó una calle con su nombre, en la misma vía en la que fue asesinado: avenida Pavlos Fyssas, antes conocida calle de Tsaldari. Los camaradas Giorgos Fountoulis y Manolis Kapelonis no tienen derecho a su memorial ni al homenaje en su decimo aniversario. Esta claro con quien se posiciona el propio Sistema: al lado de los supuestos “antisistema”, de aquellos que no dudaron en apretar el gatillo, cuando el gobierno temeroso del ascenso de Amanecer Dorado como tercera fuerza parlamentaria, les pidió que hicieran aquello que ni ellos mismos tuvieron valor de realizar.
En recuerdo de los dos camaradas griegos y de todos aquellos otros que cayeron bajo las balas de la reacción. Siempre presentes.
Manu Beramendi

Saludo nacionalista desde Colombia, los camaradas asesinados no han muerto en vano, tomemos su ejemplo de compromiso, sacrificio y dignidad.
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