En una de las “La lettre de Polémia”, claramente pro-Rusia, nos incita a meditar sobre esa actual histeria de los drones rusos o ucranianos, escrito por M. Geoffroy.
Muchos gobiernos occidentales denuncian el belicismo ruso, señalando las incursiones con drones en espacio de la UE/OTAN. Dado que tanto Rusia como Occidente/OTAN/Ucrania mienten descaradamente, estas noticias deben asumirse con cuidado, sin caer en creer a uno u otros de forma total.
Por supuesto, los repugnantes medios de comunicación no se plantean siquiera que esos drones podrían constituir una provocación de Ucrania para provocar miedo a Rusia en Occidente, más gastos militar y apoyo etc.
Pero tampoco sirve decir que son falsos pues sino se debe pensar que “los rusos muy torpes”. Cuando se lanzan miles de drones cerca de las fronteras de la UE, no es de descartar que algunos entren en territorio no deseado, incluso sin ser intencionados (asiéndolo moderadamente a ver qué pasa). En cambio, es más raro que entren por despiste en zonas como Dinamarca, mucho más alejadas.
Este tema de los drones es muy moderno y sin duda ni unos ni otros están muy preparados para controlarlos totalmente. Y desde luego en Occidente-OTAN no tenían medios previstos para combatirlos.

Ni Rusia pretende invadir Occidente, en modo alguno, ni es tan inocente como para no tratar de tantear las defensas de los países de sus fronteras en detección de drones.
Ucrania debería asumir que no puede ganar la guerra, la está perdiendo, que debería asumir que hay territorios asignados a Ucrania por la URSS que eran rusos… en fin, la paz debería ser posible sin la línea dura del presidente ucraniano, que ve en la guerra su supervivencia personal, en vez de ser realista. La OTAN encantada de fastidiar algo a Rusia. Y Rusia sumida también en mentiras oficiales, represión y alabanzas absurdas a la URSS que solo hacen que dar argumentos a los países fronterizos para unirse más la OTAN, dada la experiencia sufrida con la URSS.
Total, asustar a la población occidental que se dedica a armarse y gastar medios en una guerra inútil, junto a una Rusia que ha logrado ser mal vista en Europa y lanzarse a alianzas asiáticas y tercermundistas. Un desastre todo.
Ramón Bau (Barcelona)
