El presidente de la asociación «Sardos Pro Israel», Mario Carboni, dimitió tras su declaración publicada en sus canales de redes sociales. Sus duras declaraciones han sido motivo de discusión en redes: «Gaza merece ser arrasada hasta los cimientos como los soviéticos hicieron con el Berlín de Hitler».
Carboni realizó una comparación con la Segunda Guerra Mundial totalmente intencionada: «Puede parecer un paralelismo fuerte, el de la guerra contra el nazismo, pero la historia nos enseña que hay que erradicar un mal para obtener la paz». El planteamiento que realiza es sencillo, pero enteramente manipulado al señalar de nazis a los palestinos.
El antifascismo y el sionismo son amigos desde hace mucho tiempo: después de haber destruido y subyugado a Europa, continúan sin cesar erradicando las identidades de las personas. Lo que Palestina enfrenta hoy se debe precisamente a la eterna complicidad de este infame vínculo que sigue la misma agenda desde hace 80 años: destruir culturas, tradiciones, pueblos, etc. por puros intereses monetarios y políticos. Si el pueblo palestino sufre todo esto es precisamente por culpa de las grandes potencias liberales democráticas, basadas en la izquierda-derecha, que han financiado al estado de Israel para permitirle perseguir sus infames intereses en una tierra que no les pertenece.
EOB
