En consecuencia, se dejaría en manos del Ministerio Fiscal el monopolio de la acusación, puesto que, con esta proposición, se limita y diluye muchísimo la acusación popular.
Con ello se busca que los presuntos delitos de la clase política o de sus familiares, queden al arbitrio del Ministerio Fiscal, órgano que, como todos conocéis, tiene una estructura jerárquica, en cuya cúspide está el Fiscal General del Estado, que es nombrado por el presidente del gobierno.
Además, esta proposición de ley tiene una disposición transitoria, que incluye su aplicación a los procesos iniciados con anterioridad, esto es, afectaría al Sr. Ávalos, a la Sra. Gómez, esposa del presidente del gobierno, etc….
¿Vamos a seguir de rodillas? ¡Es hora de levantarse!
E.N.
Nota: Ver el pdf adjunto:
