Ya hace años que no voy a una ópera sin tener referencias claras de que no es una porquería su puesta en escena.
Pero cuando me apunté a ir a la Pasión según San Juan de Bach, donde no hay puesta en escena, sino música y canto, no pude imaginar cómo puede destrozarse una obra así. Ya de inicio, dos ‘presentadores’ estuvieron 10 minutos explicando que es la ‘Pasión’, que puede ser amorosa, de dolor, etc. y dando como ejemplo de Pasión a personajes como Ana Frank… vaya.
Pero eso hubiera sido pasable si no fuera porque esos cretinos estuvieron toda la obra hablando, y presentando cada parte como una Pasión de un enfermo de cáncer (¿?) Desde quimioterapias a tema familiares, de Jesús nada… Por supuesto el enfermo de cáncer no desea morir, se rebela contra la muerte, nada que ver con Jesús…
Para evitar que el texto cantado molestara a la versión cancerígena, ni se entregó texto ni se puso en pantalla. Me marché a media parte, por supuesto. No quiero ni imaginar que explicarían, pues hablaban en cada trozo de la obra, continuamente.
Una mierda…
Ramón Bau
