Las protestas fueron desencadenadas por la decisión de suprimir el subsidio al gasóleo agrícola y la exención del impuesto sobre vehículos de motor para los vehículos agrícolas a partir de 2024, lo que está causando enormes dificultades existenciales a muchas explotaciones. La supresión supondrá un déficit de unos 900 millones de euros anuales para la agricultura. Ahora será aún más difícil para los alemanes competir con sus colegas europeos y los competidores mundiales.
A finales de 2023 el Tribunal Constitucional alemán ilegaliza el recurso a los fondos presupuestarios sobrantes del Covid 19, anunciando el gobierno alemán, compuesto por la coalición socialdemócrata-liberal-verde, después de semanas de negociaciones internas, en diciembre de 2023, un paquete de medidas de ajuste para cerrar un déficit de 17.000 millones de euros en su presupuesto de 2024. Dicho acuerdo, incluyó la medida de retirar las exenciones fiscales que disfrutaban los agricultores en lo referido a combustible y vehículos. Estas incluían la compensación por los impuestos pagados sobre el diésel para fines agrícolas y estaban exentos del pago del impuesto sobre vehículos agrícolas.
Los agricultores, como respuesta por los recortes de Olaf Scholz, decidieron bloquear las carreteras de Alemania con cerca de 10.000 tractores y vehículos agrícolas. Según recoge la prensa alemana, el pasado lunes las protestas de los agricultores reunieron en la Puerta de Brandeburgo de Berlín a unos 550 manifestantes con un número similar de vehículos, incluidos numerosos tractores, mientras que en varios puntos del país se observaron convoyes de tractores y bloqueos temporales de accesos a las autopistas, provocando el caos del tráfico e incluso interrupciones de la actividad en fábricas afectadas por el bloqueo de las rutas. En este sentido, se han reportado manifestaciones en las urbes de Múnich, Hamburgo, Wiesbaden, Magdeburgo, Maguncia y Bremen, mientras en Baviera se suspendieron las clases presenciales en las escuelas.
Para calmar las protestas de los agricultores, el Gobierno alemán anunció la semana pasada cambios: mantendrán algunos subsidios para los agricultores y recortarán un fondo para la protección marina. Las desgravaciones fiscales se eliminarían gradualmente hasta 2026, con una reducción este año del 40%, por otra parte, renuncian a eliminar la subvención a los impuestos de los vehículos agrícolas, es decir, la exención del impuesto sobre vehículos de motor para vehículos agrícolas y forestales se mantendrá como antes, tal y como dijo el jueves (4 de enero) el ministro de Agricultura alemán, Cem Özdemir (Verdes).

La traducción es que el subsidio al diésel agrícola se reducirá en varios años. Esto significa que la compensación se reducirá un 40% en 2024 y un 30% en 2025 y 2026, respectivamente. Por lo tanto, el subsidio se eliminará por completo en 2026 en lugar de 2024. De esto se dio cuenta la Asociación Alemana de Agricultores.
Como consecuencia, aunque el pasado jueves el Gobierno anunció su marcha atrás en alguno de los recortes previstos, la sociedad civil ha reaccionado ante lo que califican como «medida insuficiente». Así lo manifestó la Asociación Alemana de Agricultores ante las críticas del Gobierno.
A día de hoy han llegado a un punto de inflexión, ante el cual nadie cede. El ministro de Economía, Christian Linder, exigió a los agricultores alemanes a «darse la vuelta». Según Linder, el sector de la agricultura ya está «altamente subvencionado». Pese a las críticas del Gobierno, lo cierto es que toda la oposición apoya estas propuestas, desde AfD hasta CDU/CS. Todo el parlamento va a la una, da igual el color. La única excepción fue la división regional de Alternativa para Alemania (AfD) de Turingia, que llamó a una «huelga general» contra «los destructores de bienestar» en el Gobierno alemán.
Joachim Rukwied, presidente de la asociación de agricultores alemanes, ha afirmado: “Esto sólo puede ser un primer paso”, “Nuestra posición permanece sin cambios: ambas propuestas de recortes deben ser retiradas de la mesa”, ha dicho Rukwied, y ha agregado: “Esto también tiene que ver con la viabilidad futura de nuestra industria y la cuestión de si todavía se desea la producción nacional de alimentos”. Por ello, la asociación de agricultores ha dicho que las protestas contra los recortes continuarán.
REACCIÓN DE LOS BURÓCRATAS DEMÓCRATAS ANTE LAS PROTESTAS AGRÍCOLAS
Como ha pasado en España en el pasado, el Ministerio del Interior ha querido culpar a la «extrema derecha» de estas movilizaciones rurales.
El pasado jueves, algunos agricultores bloquearon un ferry procedente de la isla Hallig Hooge, en el mar del Norte, en el que el ministro de Economía, Robert Habeck (Verdes), quería regresar de sus vacaciones. Consiguieron así minar los ánimos contra el político verde.
La Asociación de Agricultores de Alemania se distanció expresamente de esos hechos: «las agrupaciones de extrema derecha, los teóricos de la conspiración y otros radicales no tienen lugar en nuestra asociación», comunicó en una declaración que fue difundida en Instagram. En entrevista con el periódico «Bild am Sonntag», Rukwied dijo: «Somos demócratas, y si se produce un cambio político, será mediante la votación las urnas».
El propio ministro alemán, ha instado este lunes a no dejarse arrastrar por «el programa del populismo del resentimiento», señalando que, a pesar de los llamamientos de las asociaciones de agricultores para manifestarse de forma no violenta y pacífica «la experiencia de las últimas manifestaciones demuestra que no es así».
Los únicos que realmente suponen una alternativa y luchan por el campesinado alemán son los miembros de Junge Nationalisten (NPD y movimiento Die Heimat) sumados a los de La Tercera Vía (Der III. Weg), que habrían llamado a participar en las protestas, alejados de todo discurso parlamentario y demócrata. Decenas de miembros sajones del movimiento revolucionario nacional están en las calles. No es posible hacer mucho en el Vogtland. Plauen y muchas otras ciudades y calles están cerradas. En un mitin en Dresde, cada vez acude más gente al lugar de reunión. Hasta ahora se ha distribuido un gran número de folletos informativos sobre el tema:
“La cultura y el modo de vida alemanes arraigados en nuestro pueblo deben su fuerza sobre todo al campesinado, de cuyas generaciones han surgido los mejores elementos de nuestro pueblo. Durante muchos siglos, el campesinado ha sido, por tanto, la fuente de fuerza de nuestra nación, a partir de la cual ha sabido renovarse una y otra vez. Con los albores del siglo XXI y casi 80 años de dominación extranjera anglocapitalista en suelo alemán, el campesinado se encuentra ahora casi al borde de su existencia.”
También en Württemberg, activistas leales al partido «Der III. Weg» han salido a las calles para solidarizarse con los agricultores manifestantes. Los revolucionarios nacionales estuvieron activos en Reutlingen, Balingen y Pforzheim, Württemberg, Sachsen, Friburgo, Konstanz, y Múnich, así como en los distritos de Rottenburg y Hohenlohe. Un informe detallado seguirá en su página web.

Matthias Quent, investigador del extremismo en Magdeburgo, pidió en una entrevista para la emisora Deutschlandfunk un mayor distanciamiento ante este peligro. En su opinión, los agricultores no sólo deberían diferenciarse verbalmente de la extrema derecha, sino también dar ejemplo de democracia con sus pancartas durante las manifestaciones. Algunos de los carteles mostraban horcas y pedían «que se fuera» el Gobierno.
Por su parte, el vicecanciller y ministro de Economía alemán, Robert Habeck, señaló que las protestas están siendo convocadas por sectores extremistas. “Se están formando grupos extremistas, se muestran abiertamente símbolos nacionalistas”, subrayó.
PRECURSORES HISTÓRICOS EN EL NACIONALISMO RURAL
Movimiento Landvolk (popular rural) de Schleswig-Holstein
El movimiento popular rural Schleswig-Holstein, que pronto pasó a otras partes del Reich Alemán, se formó en respuesta a la crisis agraria de la década de 1920, que se intensificó en 1927. Muchos agricultores estaban en estado de necesidad, había embargos fiscales contra los agricultores. El movimiento popular rural organizó un boicot fiscal, más de una vez desafió el poder estatal y llevó a cabo varios ataques explosivos. Los Landvolk rurales creían en el nacionalismo étnico, el antiparlamentismo y el antisemitismo. Todo esto hasta el punto de que muchos historiadores alemanes ven a dicho movimiento rural como pionero del éxito del NSDAP.

Los líderes del movimiento eran Claus Heim y Wilhelm Hamken.
El símbolo del movimiento era una bandera negra con un arado blanco y espada roja. Fue llevado por primera vez en una gran manifestación de granjeros en Neumánster en 1929. Como una guadaña se usó como estandarte de la bandera, la policía intervino y sacó la bandera de la manifestación desenvainando los sables. Hubo agricultores heridos. Así, la bandera se convirtió en el símbolo del movimiento de la comunidad rural. Peter Petersen, activista del movimiento popular rural y más tarde miembro activo del NSDAP (después de la guerra interna del NPD), diseñó la bandera.
Movimiento Popular Rural y Nacionalsocialismo
El movimiento popular rural se combinó con organizaciones nacionalistas y el NSDAP (especialmente con su ala proletariado en torno a Otto Strasser) así como con sus ideas del antiparlamentismo, el antisemitismo, los conceptos de orden, el pesimismo cultural y el nacionalismo.
Cuando los ataques con bomba contra las oficinas financieras y de distrito del grupo fueron causados por Claus Heim, algunos agricultores se retiraron a la resistencia pasiva. El NSDAP también pensó que tácticamente era recomendable alejarse del movimiento popular rural. Después de uno de los primeros enfrentamientos graves en Neumánster, Hitler prohibió cualquier actividad en el movimiento rural en una orden oficial del partido. El Gaulaiter de Schleswig-Holstein ya había señalado en una circular en marzo de ese año que había dañado mucho al partido, que estaba tratando de convencer al público de sus intenciones legales, de estar asociado con el movimiento popular rural.

Para el NSDAP, el movimiento popular rural era un competidor, aunque ideológicamente había una estrecha relación entre ambos. Cuando el movimiento se derrumbó, sus partidarios fueron predominantemente al NSDAP. Con su agitación basada en motivos antisemitas y anticapitalistas, sin embargo, esencialmente había sentado las bases para el avance de los nacionalsocialistas, que obtuvieron resultados electorales muy por encima de la media en los bastiones del movimiento popular rural. En la elección de Reichstag de 1928, alcanzaron alrededor del 17% en los dos distritos de Dithmarsch y cerca del 10% en Steinburg, mientras que todavía estaban al 2,6% en el Reich. En 1930, el NSDAP en la provincia de Schleswig-Holstein incluso logró su mejor resultado en las 35 circunscripciones del Reich con el 27 por ciento de los votos; sólo en algunos distritos como South Toners y Flensburg, los agricultores nacionales cristianos y Landvolk fueron presentados temporalmente. Las transiciones entre el movimiento popular rural y el Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP) fueron fluidas, muchos colonos rurales ya eran miembros del NSDAP. El líder del movimiento Wilhelm Hamkens de Tetenbáll, no confundirse con el miembro del Partido Nazi Wilhelm Hamken, se retiró de la vida pública durante la era nazi.
Rafael M.
ANEXO:
Schwarz ist die Sorge (El negro es la preocupación) – Canción popular de protesta campesina, de Prusia Oriental.
Aramos y sembramos y creamos sin descanso
Cosechamos y sin embargo no sabemos para qué.
Porque lo que creamos con todas nuestras fuerzas
nos lo quitan y se lo llevan.
Wir pflügen und säen und schaffen ohn’ Ruh’
Wir ernten und wissen doch nicht wozu.
Denn was wir erschaffen, mit all uns’rer Kraft,
Das wird uns genommen und fortgerafft.
Lo que el impuesto aún nos deja para vivir,
lo exprimimos como interés.
Y lo que vendemos no nos da nada,
Que el diablo sea el propio granjero.
Was uns die Steuer zum Leben noch lässt,
Das wir uns als Zinsen herausgepresst.
Und was wir verkaufen, das bringt uns nichts ein,
Da möge der Teufel dor selber Bauer sein.
Ahora estamos al final, no queremos más,
Somos un ejército desesperado de campesinos.
Negra es nuestra pena y negro es nuestro pan,
Y negra es la bandera de la miseria campesina
Jetzt sind wir am Ende, wir wollen nicht mehr,
Wir sind ein verzweifeltes Bauernheer.
Schwarz ist die Sorge und schwarz unser Brot,
Und schwarz ist die Fahne der Bauernnot
