Mucho se ha hablado ya de este tema, y pareciera estar todo dicho ya, pero no es así. Sigue habiendo mucha confusión, desinformación y manipulación informativa por parte de los medios occidentales que imponen la ideología dominante, el progresismo “político correcto”, la narrativa, como se dice hoy, y la censura del llamado “mundo libre”. Es este lavado de cerebro del poder de las élites lo que nos ha cegado durante tanto tiempo, y ya es hora de despertar…
A menudo se olvida que el comienzo de esta guerra viene de una operación o intervención militar de Rusia más que justificada para acudir en ayuda de los habitantes del Donbass, bombardeados por Kiev desde hace ocho años, una vieja guerra civil olvidada en Europa. La UE quiere ignorar que en febrero de 2014 se produjo un golpe de estado durante los enfrentamientos de Maidan, organizado en Kiev por la CIA, apoyada por la UE, y perpetrado con los “nacionalistas” ucranianos de Pravy Sektor, haciendo el papelón de mercenarios de los primeros, que puso fin a los 23 años de independencia de la joven Ucrania. Y esto es lo que desencadenó la guerra civil ucraniana, una parte de su población impugnando la autoridad central, ilegítima a sus ojos, y quebrantando la soberanía del país (un territorio, una nación, un estado). El conflicto terminó con los acuerdos de Minsk II en 2015, que congelaron la situación. Pero estos acuerdos fueron luego incumplidos y violados por parte de Kiev y sus aliados.
Respecto al Derecho Internacional, en 2005 las Naciones Unidas ampliaron su jurisdicción a los conflictos internos de los países, en la medida en que corren el riesgo de poner en peligro la paz del mundo. Esta es “la responsabilidad de proteger” contenida en el Capítulo 7 de la Carta de las Naciones Unidas. Muy curiosamente, esta “responsabilidad de proteger”, cuyas modalidades no están bien definidas, nunca fue implementada durante el genocidio en Donbass por parte de Kiev a pesar de que los acuerdos de Minsk II fueron reconocidos por el Consejo de Seguridad de la ONU (y por tanto por los EE.UU. y el Reino Unido: Resolución SC/2002 de 17. Desde el comienzo de la ONU, en el mejor de los casos no ha sido más que una utopía, y en el peor, no ha sido más que una pantalla siniestra para ocultar los crímenes de los occidentales. Por otro lado, Ucrania, desde el Maidan, es un Estado corrupto, cuya policía, justicia, ejército y medios de comunicación están en manos de una camarilla que comparte el poder con oligarcas y políticos vendidas a los yanquis, y que prohibió toda oposición… Estos son los “valores” que Occidente defiende ahora. Y es por esto por lo que Occidente representa hoy el enemigo núm. 1 de Europa.

Putin lo declaró abiertamente el 30 de septiembre de 2022: “Los líderes europeos no son sólo lacayos sino traidores a su pueblo. Sí: el golpe de Maidan es la obra maestra de los Estados Unidos que corona la vieja revolución naranja de 2004, pero también es el mayor defecto del imperialismo estadounidense, que se ha vuelto hiperagresivo con su complejo militar-industrial”.

Zelensky fue elegido en abril de 2019 para hacer las paces y Putin negoció con él a finales de año unas elecciones en Donbass y un contrato de gas. Pero dos años después, el presidente ucraniano engañó a su pueblo eligiendo el genocidio en Donbass con el apoyo de Biden, que asumió el cargo el 20/01/21. De hecho, el 16/02/2022 implementará su “Plataforma Crimea” de 2020: (reconquista militar de Donbass y Crimea) multiplicando por 30 los bombardeos diarios. Putin entiende que Biden quiere la guerra, Estados Unidos implementó el plan diabólico de la Corporación Rand de 2019: “Extender Rusia”, trampa destinada a atraer a Rusia a una guerra de desgaste utilizando a los ucranianos como carne de cañón para debilitar el poder ruso. Y así se ha desarrollado esta guerra en la que la OTAN pone el armamento, la UE el dinero, y los ucranianos los muertos.
Implicaciones para España
Por lo que respecta a España, el gobierno de coalición “progresista” del PSOE y Podemos ordenó el despliegue de tropas españolas en el mar Negro y ha considerado la posibilidad de hacerlo también en Bulgaria ante la escalada de la tensión entre Rusia y EEUU, en el conflicto por el papel geoestratégico de Ucrania. España toma partido de nuevo en un conflicto ajeno a nuestros intereses nacionales obligada por su pertenencia a la OTAN, de la que es miembro desde 1982.
En este contexto, sería preciso aclarar varias cosas al respecto:
-El ejército español debería tener como principal misión garantizar la integridad de las fronteras españolas, pero mientras permitimos que Marruecos viole constantemente nuestras fronteras sin que nuestro gobierno muestre contundencia alguna, enviamos a nuestros soldados a miles de kilómetros en un conflicto que nos es extraño y a una guerra que no es la nuestra.
-La OTAN es una entidad militar supranacional al servicio de los intereses imperialistas de EEUU y del capitalismo global que España debe abandonar para recuperar su soberanía, reorganizando sus fuerzas armadas y buscando alianzas de acuerdo a sus propios intereses. Y en este sentido, esas alianzas deberían ser, en buena lógica, con quienes actualmente están en guerra con aquellos que mantienen secuestrada nuestra soberanía política, económica y militar. Concretamente, la alianza geopolítica necesaria debería ser con Rusia, que es quien lidera en este momento las fuerzas antiimperialistas del mundo.
-La necesidad de un conflicto en Europa es una invención del gabinete Biden, al que ciegamente están siguiendo los gobiernos más débiles de Europa, de una Europa colonia de Washington y muerta espiritualmente.

-El sumiso gobierno de España utiliza igualmente este conflicto como cortina de humo para ocultar el desastre económico, social e institucional de su gestión.
-El coste del conflicto será asumido por el pueblo español que, sumido en una extraordinaria crisis económica, ve cómo se destina una ingente cantidad de presupuesto a un conflicto armado donde España poco se juega, mientras más de diez millones de pobres no podrán encender la calefacción este invierno en nuestro país.
Por todo ello, es preciso exigir la retirada total de las tropas españolas en este conflicto, en las guerras de la OTAN y demás guerras por intrigas del sistema financiero, única forma de proceder si queremos llegar a ser una España soberana en una Europa soberana.
Implicaciones políticas e ideológicas
Este conflicto, desde el principio, ha puesto en evidencia al igual que las contradicciones geopolíticas, también contradicciones políticas e ideológicas. Vamos a exponerlas con toda claridad y sin pelos en la lengua:
Por desgracia, muchas organizaciones supuestamente alternativas -y las NS no son una excepción-, se encuentran manipuladas por un relato “hollywoodiense” que ha atraído a infinidad de “frikis” y “nazifachas” para que sirvan de mercenarios o de fuerza “proxie” a la OTAN, como lo fue hace años parte del neofascismo italiano durante la estrategia de tensión. Incluso hemos visto recientemente a Boris Johnson brazo en alto en la sala de grados de la universidad de Kiev que le ha hecho “honoris causa”. ¿Eso qué significado tiene? El significado es que desde la OTAN se alimenta esto para disponer de mercenarios y de una fuerza de maniobra, donde “nazis de atrezzo” de todo el mundo han ido a combatir a Ucrania “contra el comunismo”, como si estuviéramos en 1941. No es nuevo, recordemos que hace muchos años esto ya pasó en Italia.
Pero lo peor es que los NS de verdad, quienes podrían defender una pureza ideológica del NS, están callados o en la equidistancia de “ni con unos ni con otros”. No se ha visto ni un solo comunicado oficial desmarcándose de esos “nazis Hollywood” ucranianos y sus adláteres. No se trata de un comunicado pro-Putin, que no tienen por qué hacerlo ni falta que hace, sino un comunicado oficial desmarcándose del “nazismo hollywoodiense” ucraniano y sus adláteres. Pero no se ha hecho. Hay algún artículo serio más o menos equidistante, pero no hay una posición clara plasmada en un comunicado oficial. Este silencio es significativo, y esto es un problema. Y es un problema porque ese silencio confunde a mucha gente. Pero la equidistancia del “ni con unos ni con otros” también confunde a la gente porque las posturas equidistantes, el no posicionarse, el no mojarse, lleva a quedarse permanentemente en un limbo, y cuando uno se queda en una burbuja o en un limbo, no hay una posición clara, y es por ello que el momento actual es un momento muy delicado para el NS, y no tiene fácil arreglo. Tiene difícil solución al menos hasta que no se adopte una posición clara no en un articulo sino en un comunicado oficial firmado por destacadas personas y organizaciones NS serias de todo el mundo.
No se ha entendido una cosa que es importante: En geopolítica, los temas ideológicos son circunstanciales porque lo que está en juego en este momento es otra cosa. Es lo que pasa cuando se analiza la realidad desde posiciones muy ideologizadas, que no se analiza bien. Por tanto, desde un punto de vista geopolítico, hay que poner en este momento la ideología en un segundo plano porque evidentemente cada uno se pronuncia conforme a su ideología y a su visión de las cosas. Cuando se resuelvan las contradicciones geopolíticas presentes se podrá volver a hablar de ideología y de “purezas ideológicas”, pero esto ahora mismo es difícil.
Eduardo Núñez

Buen artículo. Yo no soy ni de izquierdas ni derechas, soy de abajo y voy para arriba.
Antes de dejar la OTAN debemos sacar las ventajas de estar en ella. Capturo Gibraltar en un golpe de mano en pocas horas (Sé que no voy a poder limpiar el interior de la Roca, pero sí puedo fácilmente coronarla con un asalto trifibio híbrido). El pueblo viejo, el aeropuerto y el puerto son objetivos fáciles. Inmediatamente abandono la OTAN. UK invoca artículo 5, pero yo he quebrantado la alianza siendo miembro de la OTAN por lo que esa invocación es nula. Firmo una alianza defensiva con Rusia y negocio el nuevo estatus de Gibraltar desde una posición ventajosa puesto que ya la he ocupado prácticamente. Mando fiscales a investigar las actividades de la comunidad judía durante estos años. Seguro que rasco algo, lo intensifico por todos los medios para obtener el máximo rendimiento puesto que es un causa bello legítimo. Mejoro la unidad nacional s través de la Reconquista.
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Concuerdo en que hoy por hoy la derrota de Rusia seria un desastre, implicaría el triunfo de la Otan y del Sistema.
Vale: pero eso no quita que se pueda criticar posiciones de Putin. La ideología si importa también especialmente para la formación de camaradas, que no se confundan las ideas solo por geopolítica.
La alabanzas de Putin a la URSS son un asco y muy lamentables, la URSS y el comunismo fue una enorme desgracia.
El desarrollo de la guerra hasta ahora por los rusos ha sido malo, mucho ruido y pocas nueces.
Sus declaraciones de que Ucrania es ‘nazis’ es tan idiota y falsa como la de que Putin es nazis. Estoy convencido de que patriotas rusos y ucranianos luchan cada cual convencidos de hacerlo por su Patria con toda buena voluntad. Y ni Rusia ni Ucrania son ‘fascistas’.
Asi pues contra la Otan antes que nada, pero sin ignorar que nuestra posición ideológica no está ni con unos ni con otros.
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